Capítulo 1 · Lectura gratuita
¿Cómo empieza el discernimiento sobre la existencia de Dios?
«Pues lo invisible de Dios, su eterno poder y su divinidad, son perceptibles para la inteligencia a partir de la creación del mundo a través de sus obras; de modo que son inexcusables.»
Romanos 1, 20Buena pregunta, y el hecho de que la hagas con esa honestidad ya es el primer paso del discernimiento. El discernimiento no empieza en los libros: empieza mirando. San Pablo lo dice con una exactitud que asombra: la creación misma ya habla de Dios, su eterno poder y su divinidad son perceptibles para la inteligencia desde las obras que vemos. El orden del cosmos, la conciencia moral que tienes dentro, la sed de sentido que ninguna cosa finita termina de saciar, todo eso apunta a Alguien. La razón puede llevarte hasta la puerta; la fe te abre para entrar.
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Desde ahí viene la segunda pregunta: ¿por qué la fe católica? Porque es la única que no solo afirma que Dios existe, sino que Dios mismo entró en la historia, en una persona concreta, Jesucristo, y fundó una comunidad viva, la Iglesia, para custodiar y transmitir esa revelación íntegra a través del tiempo. No es una opinión entre otras: es una pretensión histórica, verificable, que te invita a investigarla con la misma seriedad con que harías cualquier búsqueda de verdad.
Para empezar el camino te sugiero tres cosas concretas: primero, lee el Evangelio de Juan despacio, como si fuera la primera vez. Segundo, habla con Dios aunque no estés seguro de que exista; dile exactamente eso: «Si estás ahí, muéstrate». Esa oración imperfecta es perfectamente válida. Tercero, busca un sacerdote o un grupo de iniciación cristiana, el RICA, donde puedas hacer estas preguntas en voz alta y con acompañamiento.
Así sigue el libro, a lo largo de 175 páginas.

